Es fundamental realizar un adecuado mantenimiento de la trampa de grasas para que ésta funcione de manera eficiente. Si no se controlan los niveles de grasa, aceite y sólidos acumulados, pueden generarse muchos problemas; Por ejemplo, obstrucciones y acumulaciones en los desagües, malos olores y, lo que es peor, un exceso de grasas y aceite depositado en la red cloacal de la ciudad, lo que puede generar la aplicación de importantes multas.